
No sé si es normal tener todos los sentimientos revueltos, pero me imagino que si lo es, si se revuelve el estomago, también pueden los recuerdos, pues es parte de uno mismo y nadie podría salir a la calle con su cuerpo, dejando la cabeza en casa, para no pensar tanto.
Ya he vivido más de dos décadas, las cuales están por partes, por retazos, y en otras situaciones sólo encuentro formas fragmentadas en donde he dejado un lienzo con sombras de pinturas. Me pregunto hoy que ha sido de mi vida, cuando otros han vivido por mi, seré yo, la huella de sus experiencias… Tengo tantas exigencias, en realidad es una lista de quejas que aún no se a quien entregar… Seguramente soy yo quien debe de recibir esas quejas he ir solventando cada unos de mis propios problemas para dejar de ser una pisada de otros y tener mi propia huella.
Después de tanto meses vuelvo a darme cuenta que cumplo años, y de inmediato me invaden los recuerdos; como olvidar aquella torta de arequipe con maní que hacía la nonna, y me sorprendo al darme cuenta la forma como he almacenado mi vida, entre cajones de imágenes borrosas y coloridas.
Hoy en día muchas cosas han cambiado, Tuve que reconocer que no me gusta el maní, que me genera una alergia terrible, y que las piquiñas del cuerpo no la producía la ansiedad del cumpleaños, pero sobre todo aceptar que ya no estoy con la nonna.
Hoy ya no puedo llorar porque mi hermano me roba los juguetes, o porque mi papá se olvido de mi fiesta de cumpleaños, Hoy capaz lloro porque ninguno de los dos existe.
Pero así como se han ido desvaneciendo los recuerdos y las personas que he adorado en el corto camino que llevo de vida, también es verdad que han aparecido seres maravillosos, gente que se ha cruzado en mi camino para quedarse, y por el cual siento un amor infinito.
Esas personas son ustedes, mis amigos. Espero estar allí para ustedes. Hoy estoy nuevamente contagiado de la fiebre del pre cumpleaños, sin embargo corrí con más suerte y no tengo piquiña. Tal vez la frase más fácil sea decir que los quiero, y en efecto lo es ¡LOS QUIERO! Gracias por estar, y recordarme que el hombre vive en momentos felices que se inmortalizan en miradas y sonrisas, que nunca podrán ser borradas, tal vez por eso nunca moriremos, viviendo eternamente en los sentimientos de nuestros seres queridos.
James Capafho











