
A los 18 años
Todo iba a pasar muy rápido…
Y en efecto todo sigue pasando muy rápido…
La muerte de unos no impide la vida de otros…
Y todo sigue… Los recuerdos continúan, la nostalgia aún se despierta, y la querencia sigue latiendo como ese mismo primero de diciembre…
Después de tanto, TANTO... Hay un silencio, no se encuentra nada, pero hay mucho, hay espera, hay silencio, hay espera…
Vivir para esperar, vivir para soñar, vivir pensando en el último abrazo…
Querer lo perdido…
Y allá donde estés, ten presente que aún sigo esperando.
1, 2, 3…
Antes del 31 será distinto…
1, 2, 3...
ya nada fue distinto.

No hay comentarios:
Publicar un comentario